OPTOGENÉTICA,
LA LUZ QUE CONTROLA NUESTROS ÓRGANOS
Universidad de Washington llevaron a cabo un experimento en donde
condicionaron el comportamiento de ratones "a control remoto".
En el estudio, Michael R. Bruchas y su equipo aplicó una tecnología
conocida como optogenética al cerebro de ratones.
La optogenética es un campo de investigación emergente que se encarga de
manipular células por medio de tecnologías ópticas (generalmente, mediante
cables de fibra óptica). Hasta el momento, ésta sólo se ha utilizado en
animales. Sin embargo, a futuro se vislumbra la posibilidad de utilizarla para
el tratamiento de diabetes y enfermedades cardiacas, psicológicas, entre otras.
En el caso del corazón, la optogenética podría utilizarse para generar
un marcapasos que funcione a base de luz. Dado que las células cardiacas
funcionan como un conjunto, un grupo de investigadores, liderados por la
bioingeniera Emilia Entcheva, sólo tuvo que modificar genéticamente unas
cuantas células (para hacer que reaccionaran a una luz emitida por cables de
fibra óptica) para lograr que el corazón entero latiera a un ritmo determinado.
Un marcapasos de este tipo sería mucho más biocompatible que el sistema
metálico de la actualidad, y, además, reduciría el gasto energético del
dispositivo, aumentando su vida media.
Por otro lado, otro estudio, liderado por Martin Fussenegger, presenta
un tratamiento alternativo para la diabetes. Fussenegger modificó genéticamente
células renales en ratones para hacerlas sensibles a una luz azul emitida por
fibras ópticas. Al ser expuestas a ésta, genes que codifican una proteína
requerida en el metabolismo de la glucosa eran activados, normalizando los
niveles de azúcar en sangre de los ratones.
Ahora, los científicos de la Universidad de Washington implantaron
micro-LEDs, de 6.45 micrones de diámetro (aproximadamente del tamaño de una
neurona) en el cerebro de los ratones genéticamente modificados que respondían
a la luz. Los LEDs fueron colocados estratégicamente para que, al ser
activados, estimularan la secreción de dopamina, un neurotransmisor que provoca
una sensación placentera.
Tras ser intervenidos, los ratones fueron colocados dentro de un
laberinto con una serie de agujeros. Cada que los ratones se acercaban a
determinado agujero, los científicos activaban los LEDs, premiando su
comportamiento fisiológicamente. Después de un tiempo, los investigadores
observaron que los ratones desarrollaron una preferencia por el agujero en
cuestión, pasando la mayor parte de su tiempo cerca de él.
Los científicos esperan que, a futuro, esta tecnología ayude en terapias
contra el dolor, así como en el tratamiento de desordenes como depresión,
ansiedad, adicciones y trastornos del sueño.

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